Síndrome de la cintilla iliotibial o rodilla del corredor

27/02/2026
Fisioterapia para el síndrome de la cintilla iliotibial

El síndrome de la cintilla iliotibial es una de las lesiones más frecuentes en corredores y deportistas, causando dolor en la parte externa de la rodilla y limitando la actividad física.

 

 

¿Qué es el síndrome de la cintilla iliotibial o rodilla del corredor?

Hablar del síndrome de la cintilla iliotibial o rodilla del corredor es hablar de una inflamación a nivel de la cintilla iliotibial debido al roce repetitivo de la misma con la zona ósea de la rodilla.

La cintilla ilioitbial es una banda gruesa y fibrosa de fascia (tejido conectivo) que se localiza en la parte lateral del muslo, partiendo desde la cresta ilíaca a nivel de la cadera hasta la zona superior de la tibia (bajo la rodilla).
La función de esta banda iliotibial es estabilizar la pelvis y la rodilla durante la marcha y la carrera.
Es decir, proporciona estabilidad lateral a la rodilla así como estabilización de la articulación coxofemoral junto con músculos como el glúteo mayor o el tensor de la fascia lata. Esta banda nos ayuda a producir la abducción o separación de la cadera, rotación y flexión/extensión de la misma.
Además, actúa de amortiguador en la carrera y la marcha y controla el movimiento de la rodilla en diferentes ángulos.

El síndrome de la cintilla iliotibial suele aparecer por sobrecarga mecánica y falta de control muscular.

Este síndrome se genera por una inflamación dolorosa en la parte externa de la rodilla debido al roce repetitivo de la banda contra el hueso, síndrome muy común en corredores y ciclistas.

Ciintilla iliotibial

https://www.urbanfisio.com/sindrome-cintilla-iliotibial-rodilla-del-corredor-tratamiento-ejercicios/

 

¿Qué síntomas produce el síndrome de la cintilla iliotibial?

  • Dolor intenso en la cara externa de la rodilla que se acentúa al correr y/o bajar escaleras. El dolor puede ser variable pero generalmente es agudo, punzante y en forma de quemazón.
  • Sensación de quemazón en la rodilla.
  • Chasquidos articulares en la rodilla (crepitación, sensación de clic o de resalte).
  • Inflamación local ocasional.
  • Rigidez en la articulación.
  • Hipersensibilidad al tacto en la zona.

 

¿Por qué puede producirse la rodilla del corredor?

  • Sobreuso, es decir, incremento rápido de la intensidad del ejercicio que aumenta el roce en la zona y puede producir o perpetuar la lesión.
  • Aumento de distancias de entrenamiento o entrenamientos con terrenos inclinados o de bajada.
  • Mala técnica de carrera o mala pisada.
  • Debilidad muscular en los músculos abductores de cadera, fundamentalmente en glúteo medio así como cuádriceps e isquiotibiales.
  • Dismetrías estructurales (pierna más larga que la otra, rodillas arqueadas, genu varo, genu valgo, epicóndilo femoral prominente).
  • Tensión muscular en la cintilla iliotibial.
  • Mal calzado.

El síndrome de la cintilla iliotibial suele aparecer por sobrecarga mecánica, debilidad muscular y falta de control neuromuscular.

 

¿Cómo podemos tratar el síndrome de la cintilla iliotibial?

El tratamiento del síndrome de la cintilla iliotibial mediante fisioterapia permite reducir el dolor, mejorar la función y prevenir recaídas.

  • Técnicas de terapia manual para liberar y bajar tensión en la cintilla iliotibial y musculatura asociada.
  • Punción seca y/o eletropunción para reducir la tensión así como técnicas de neuromodulación percutánea o EPI (fisioterapia invasiva).
  • Diatermia o tecarterapia con el fin de bajar inflamación, regenerar el tejido y/o reducir la tensión muscular.
  • Reeducación postural o corrección de la técnica de pisada y carrera mejorando el control motor.
  • Ejercicios de fortalecimiento sobre todo de los estabilizadores de cadera (fundamentalmente glúteo medio y mayor) evitando malas posturas articulares.
  • Ejercicios de potenciación muscular selectivos adaptando progresivamente la carga y ejercicios de activación y potenciación del core.
  • Magnetoterapia y electroterapia para reducir el dolor y en el primer caso también la inflamación.
  • Vendajes para reducir la inflamación local y favorecer el drenaje de los líquidos así como reducir la tensión existente.
  • Estiramientos suaves y prolongados sin provocar dolor agudo.

Cabe decir, que inicialmente suele ser necesaria frenar la actividad deportiva que genera el problema o reducirla con el fin de no perpetuar más la lesión, y que la aplicación de frío en la zona inflamada y dolorosa suele ser beneficioso.

Pero cabe decir también, que lo ideal es acudir al fisioterapeuta en cuanto aparecen los primeros síntomas, tratándolo desde el momento de su aparición y evitando que se cronifique y genere más sintomatología.

En la clínica hemos tratado varios pacientes que presentaban síndrome de la cintilla iliotibial o rodilla del corredor y la mayoría habían sido producidos por un incremento brusco y sin control de la actividad deportiva acudiendo al tiempo de los primeros síntomas a consulta y dificultando así su curación.

En la clínica trataremos el problema actual y daremos pautas y ejercicios para que la mejora sea más rápida y eficaz y prevengamos futuras lesiones o acontecimientos adversos.

La fisioterapia es fundamental para tratar el síndrome de la cintilla iliotibial y permitir una recuperación completa y segura.

 

Rodilla de corredor o síndrome iliotibial

 

 

 

 

 

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